La palabra México proviene del nombre Mexi, dado por los mexicas a su dios principal, Huitzilopochtli y el locativo -co. Así México es el lugar donde habita Huitzilopochtli. Una de las posibles razones de este nombre es explicada como la indicación de tiempo. Si se conoce la historia mexica, sabremos que Huitzilopochtli, sacó a los mexicas de Aztlan para llevarlos a un tierra prometida. Al encontrar esta tierra la nombraron Mēxihco-Tenochtitlan, probablemente como la unión de cuando Mexi los sacó de Aztlan, hasta que Tenoch, gobernante en turno, fundó la ciudad prometida.

Otro de los tantos significados del nombre de México es "El ombligo de la luna", "Conejo en la luna" o "El Ombligo del Centro del Universo", el cual proviene de las palabras Mēztli que es Luna, xictli que es ombligo o centro y -co denota lugar, lo cual se traduce como "Lugar en el centro u ombligo de la Luna".

Cuando los españoles se encontraron con este pueblo y tradujeron su lenguaje, naturalmente lo hicieron siguiendo las reglas del idioma castellano de aquél tiempo. La lengua náhuatl tiene un sonido /∫/ (como shop en inglés), y este sonido fue escrito como x en español (compárese: Ximénez); consecuentemente, la letra x es usada para escribir palabras provenientes del náhuatl como México.

Algunos autores (especialmente en España) escriben el nombre del país o la capital como Méjico. Aunque ambas formas son consideradas correctas por la Real Academia de la Lengua Española, es esta misma institución quien sugiere la forma México y el uso de la x en todos sus derivados. Históricamente la gran mayoría de los países de habla española han usado la forma con x.

Huitzilopochtli,es el significado de México.

Huitzilopochtli es uno de los dioses originales de los aztecas de cuando eran una tribu seminomada. En náhuatl su nombre significa "el colibrí izquierdo"; sin embargo, según Laurette Sejourne, en el lenguaje esotérico náhuatl, el nombre también se puede traducir como "el que viene del sur".

Nota: en los mapas aztecas, el sur está a la izquierda, y es ahí donde se encontraba el paraíso.

Según la tradición, Huitzilopochtli nació de Coatlicue, la madre tierra, que se embarazó con una bola de plumas que cayó del cielo. Sus 400 hermanos al notar el embarazo de su madre y a instancias de su hermana Coyolxauhqui, decidieron ejecutarla para ocultar su deshonra, pero Huitzilopochtli nació y mató a la mayoría. Venció y mató a Coyolxauhqui quien quedó desmembrada al caer, pero su madre lo reprendió de tal violencia, así que Huitzilopochtli tomó la cabeza de su hermana y la arrojó al cielo, con lo que se convirtió en la luna, siendo Huitzilopochtli el sol.

Deidad tribal de una tribu guerrera, era un dios eminentemente guerrero; cuando los aztecas tomaron los dioses de las otras culturas nahuas, como la Tolteca, elevaron su dios al nivel de los grandes dioses de Mesoamérica, como Tláloc, Quetzalcoatl y Tezcatlipoca.

Así, en el centro de su ciudad, Tenochtitlan, construyeron un templo con dos altares, uno dedicado a Tláloc y el otro a Huitzilopochtli. Sobre el pequeño templo primitivo, cada 52 años se la añadía otra construcción, cada vez más grande. En las ruinas actuales se pueden ver las distintas etapas, como capas de cebolla.

A estos dioses se ofrecían sacrificios humanos, niños varones enfermos a Tláloc y cautivos de habla nahuatl, tomados en combate a Huitzilopochtli. Cuatro sacerdotes sostenían al cautivo de cada extremidad y un quinto hacia una incisión con un afilado cuchillo de obsidiana y extraía el corazón. El prisionero estaba completamente cubierto de gis, que era el color del sacrificio, y tal vez estaba drogado, pues los gritos se consideraban de mal gusto en el caso del sacrificio a Huitzilopochtli.

El propósito de los sacrificios a Huitzilopochtli consistía en darle vigor, para que pudiera subsistir en su batalla diaria y lograr que el sol volviera a salir en el siguiente ciclo de 52 años. Según la tradición nahua, han ocurrido 4 eras que terminaron en desastre, vivimos en la quinta creación que terminara en un año "uno movimiento", esta fecha se repite cada 52 años en el calendario, los aztecas pensaban que alimentando al sol, Huitzilopochtli, se podria posponer el fin al menos por otro ciclo. Ellos no pensaban que era necesario un sacrificio diario. La Fiesta en honor a Huitzilopochtli se celebraba una vez al año. Esta concepción no es común a los demás pueblos nahuas, y al parecer fue debida a Tlacaelel, quien además intituyo la costumbre de las "guerras floridas" a fin de que su dios pudiera disponer de cautivos de habla nahuatl.

En la religión azteca, los guerreros que morían en batalla, los que morían sacrificados y las mujeres que morían en el parto estaban destinados al paraíso y quizás para (los relatos no son muy claros en esto) renacer en esta tierra como mariposas. Por ello se consideraba un honor ser sacrificado a Huitzilopochtli.