La Geografía de México
México es un país amplio que cuenta con diversas y hermosas playas donde el turismo abunda por el buen servicio y la hospitalidad de las personas que viven en estas, una gran variedad de bosques y junglas a donde puede tener acceso con la ayuda de las personas de la región a la que estos pertenescan, zonas arqueológicas llenas de una gran historia como lo son las pirámides de teotihuacan entre muchas otras mas, lagos, montañas, valles y desiertos. A pesar de ser este país uno de los destinos turísticos mas visitados aun se encuentran hermosos lugares en donde el turismo no abunda demasiado, lugares llenos de cultura, color, reservas naturales, gente amigable y hospitalaria entre otras características, ya que se encuentran en zonas un poco alejadas sin embargo no de imposible acceso.
UBICACIÓN GEOGRÁFICA: Se encuentra a la mitad del Continente Americano bordeando el Mar del Caribe y el Golfo de México, entre Belice y los Estados Unidos; y entre Guatemala y los Estados Unidos bordeando al Océano Pacífico Norte.
REFERENCIAS CARTOGRÁFICAS: América del Norte.
ÁREA: 1,972,550 kilómetros cuadrados.
CLIMA: Varía de tropical a desértico.
TIPO DE TERRENO: alto, montañas rocosas, altiplanos, desierto.
RECURSOS NATURALES: petróleo, plata, cobre, oro, plomo, zinc, gas natural y madera.
POBLACIÓN: 104,959,594 habitantes.
NACIONALIDAD: Mexicano (a).
GRUPOS ÉTNICOS: mestizo (Español-Indígena) 60%, Indígenas 30%, origen europeo o anglosajón 9%, otros 1%.
RELIGIÓN: Católica Romana 89%, Protestante 6%, otra 5%.
IDIOMA (S): Español, náhuatl, maya, y lenguas indígenas.
Centro de México
Un acercamiento a la porción central de México nos permite constatar la riqueza de un territorio que se extiende desde la Sierra Madre del Sur hasta el límite norte del altiplano en las huastecas, en el que existe una gran diversidad de climas y paisajes en función de la altura, la posición geográfica y la precipitación pluvial.
Escenario principal del mundo prehispánico, ya que en el corazón de esta región tuvo su asiento principal el imperio mexica, y fue precisamente aquí donde se libraron las batallas mas importantes entre las tropas de los conquistadores y los pueblos indios.
Además, durante el siglo XVI tuvo lugar el más importante esfuerzo evangelizador, que no sólo cambiaría la fe, sino que construyó sobre los vestigios del pasado las ciudades y pueblos que integran la nueva geografía. El desarrollo de la agricultura y la minería propició el crecimiento urbano, convirtiendo a esta región en una de las más ricas en arte y arquitectura colonial de México.
Península de Baja California
Tuvo que pasar mucho tiempo para que la península de Baja California, que limita al norte con Estados Unidos, al oeste con el Océano Pacífico y al este con el Mar de Cortés, por fin apareciera en el mapa turístico de México y del mundo.
Un recorrido de norte a sur a través de sus 1 300 kilómetros de longitud nos llevará de sorpresa en sorpresa, en medio de un paisaje árido y clima seco. En la puerta fronteriza está Tijuana, centro turístico por excelencia que año con año recibe centenares de miles de visitantes; las corridas de toros y el hipódromo, además de otros espectáculos, han sido de gran atractivo; a esto se agregan la playa de Rosarito y su acantilado, ideal para el buceo y la pesca, y el puerto de Ensenada, que se ha ido convirtiendo en la capital cultural del estado de Baja California.
Al sur, lo que le espera tiene una larga historia: las pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco realizadas por cazadores-recolectores, las misiones jesuitas -como la de San Javier y Loreto-, el desarrollo turístico de Los Cabos, la ciudad de La Paz, punto ideal para iniciar una jornada de pesca, para de visitar a las ballenas y para organizar recorridos en yate, lancha y kayac hacia la isla cercana, que posee las playas más bellas de México.
Golfo y sur de México
Una característica especial de esta franja costera del golfo que forman Tabasco, Veracruz y el territorio chiapaneco es la fertilidad de sus suelos, que todavía dejan ver muestras de lo que fueron selvas intrincadas y parajes siempre verdes. No menos interesante es que ahí tuvieron su asiento grandes civilizaciones, como la olmeca en la región costera y la maya en la accidentada geografía de Chiapas, además de culturas tan importantes como las de los huastecos y totonacas en Veracruz.
Escenario relevante en la historia de México y puerta de entrada del conquistador Hernán Cortés, la costa del golfo sobrevive a muchas contiendas y hoy vive un gran desarrollo gracias a la existencia de un destacado centro industrial y, desde luego, como productor número uno de petróleo en México.
El paisaje y el colorido, los grupos étnicos, las fiestas, las tradiciones y la comida, entre otros elementos, forman un mosaico difícil de describir. Para el que lo visite será sorprendente ver en ese mismo territorio verdes montañas, el Pico de Orizaba, a 5 747 msnm, la cumbre más alta de México y las tierras bajas de Veracruz, Tabasco y Chiapas, donde la temperatura obliga el uso de ropa ligera.
Norte de México
Dilatadas planicies de clima árido atravesadas por dos cordilleras, la Sierra Madre Occidental y la Sierra Madre Oriental y en medio de ellas el gran Desierto Chihuahuense, son los signos distintivos de la geografía de este territorio. Habitado desde tiempo inmemorial por cazadores-recolectores, los tarahumaras en Chihuahua, los yaquis en Sonora y los huicholes en Zacatecas, el norte de México ha llamado la atención de misioneros y viajeros desde el siglo XVI a la fecha.
La arquitectura y la cerámica de la cultura Paquimé sorprenden por su originalidad y calidad. Para constatarlo basta una visita a la zona arqueológica de Paquimé y al museo que ahí se encuentra. Otros lugares que distinguen a la región norte son la Reserva de la Biosfera de El Pinacate, las Barrancas del Cobre, famosas por sus grandes cascadas y microclimas, la sierra de Durango, la Reserva Natural de Cuatro Ciénegas en Coahuila, los pueblos mineros y agrícolas en el sur de Chihuahua, la ciudad de Álamos en Sonora, el fértil Valle del fuerte en Sinaloa y la ciudad de Zacatecas. Otro sitio que vale destacar es Monterrey, en Nuevo León, que es hoy una ciudad pujante y moderna y que define en cierta medida lo que es una cultura del norte.
Costa del Pacífico
No hay duda de que en la costa del Pacífico, desde Sinaloa hasta Oaxaca la naturaleza ha sido generosa. Sinaloa ofrece la posibilidad de pernoctar en Mazatlán, que cuenta con servicios de gran turismo, o de visitar los esteros donde se cultiva el camarón y donde se puede acampar en playas desiertas. Nayarit es ideal para quienes saben disfrutar del paisaje, de la vegetación y de las condiciones naturales. Colima posee un lugar excepcional, Manzanillo, dotado de bellas playas. Jalisco es famoso por su Costa Alegre, donde usted encontrará lugares reservados para el gran turismo y desde luego la ciudad de Guadalajara, que reúne modernidad, señorío y belleza. Oaxaca, bello en la costa, tradicional en montañas y valles, magnífico en sus conventos y señorial en la ciudad capital, que remata como un brillante esta región, que es de las más visitadas en México por sus monumentos arqueológicos y coloniales, su folclor, su comida y la certeza de que se trata de un pueblo con una larga tradición histórica.
Península de Yucatán
Ya en el siglo XIX Yucatán alcanzaba fama mundial por sus tesoros arqueológicos y por la guerra de castas que se libró en la segunda mitad de ese siglo. Los hallazgos arqueológicos han sido acontecimientos de enorme importancia, y la mayoría de los turistas que vienen a México no pierden la oportunidad de visitar Chichén Itzá y Uxmal como referentes del desarrollo que alcanzaron los mayas en esta región. Pero en las Tierras Bajas de Yucatán, formadas por una placa de piedra caliza hay muchos otros atractivos, entre ellos los cenotes y las tibias playas de blanca y fina arena; Cancún y la Riviera Maya son una prueba contundente de ello y una experiencia que muy pocos se quieren perder.
Para quienes gustan de seguir la huella de la época colonial encontrarán bellos ejemplos en Campeche y Mérida. Clima cálido, gente hospitalaria, gastronomía refinada y la alegría natural de sus pobladores identifican a esta región como un espacio al que todos desean llegar.
La altiplanicie Mexicana domina gran parte del país; está limitada en sus flancos este y oeste por cadenas montañosas que descienden de manera abrupta hasta estrechas llanuras costeras. Las dos cadenas montañosas, la sierra Madre occidental al oeste y la sierra Madre oriental en el este (véase sierra Madre), son interceptadas por la sierra Volcánica transversal, una faja compuesta por montañas volcánicas que atraviesa al país de lado a lado por su parte central y que contiene los picos más altos de la República. Al sur del sistema Volcánico transversal se localiza la sierra Madre del Sur y, entre ésta y la sierra Madre oriental, se encuentra el Nudo Mixteco; al oriente un brusco descendimiento concluye en el istmo de Tehuantepec, la parte más estrecha de México, que se encuentra entre el sur del golfo de México, en Veracruz, y el golfo de Tehuantepec. El istmo separa al océano Pacífico del golfo de México por una franja de tierra de sólo 215 km de longitud.
El elemento topográfico prominente del país es la Altiplanicie central, que es la continuación de las llanuras del suroeste de Estados Unidos. Comprendiendo más de la cuarta parte del área total de México, la Altiplanicie desciende desde el oeste hacia el este y desde el sur, donde las elevaciones varían entre 1.830 y 2.440 m, hacia el norte con elevaciones entre los 1.070 y 1.220 m. Dos grandes valles de la Altiplanicie forman importantes depresiones: el bolsón de Mapimí en el norte y el valle de México, y Anáhuac, en la parte central del país.
Las llanuras costeras son en su generalidad zonas bajas, planas y compuestas por materiales arenosos, aunque en las costas del Pacífico ocasionalmente son interrumpidas por pequeñas serranías. Baja California, península larga y estrecha que se extiende a lo largo de 1.225 km al sur del límite noroeste del país, está atravesada por montañas que son la continuación de las cadenas costeras del Pacífico, en Estados Unidos, que constituyen el sistema surcaliforniano. La península de Yucatán, que forma el extremo sureste del país, es un terreno bajo y plano, con una elevación promedio de 30 metros.
México tiene algunos ríos importantes, pero la mayoría de ellos no son navegables. La corriente de mayor longitud es el río Bravo, que constituye la frontera natural con Estados Unidos, en donde se le llama río Grande del Norte. Otros ríos importantes son: Lerma-Santiago en el centro-occidente; Balsas, Pánuco, Papaloapan, Coatzacoalcos, Grijalva y Usumacinta en el sur, Yaqui, Mayo y Conchos, un afluente del río Bravo, en el norte. México cuenta con pocos puertos de altura. Tampico, Veracruz y Coatzacoalcos son los principales puertos del golfo de México. En el Pacífico se encuentran los de Acapulco de Juárez, Manzanillo, Mazatlán, Lázaro Cárdenas y Salina Cruz. La laguna de Chapala, en el occidente, es el mayor cuerpo de agua continental. El valle de México contiene aún algunos lagos someros.
Clima
México está dividido por el trópico de Cáncer, por lo tanto la mitad sur está incluida dentro de la zona tórrida intertropical. En general, el clima varía con la elevación. La zona cálida comprende la planicie costera baja, que se extiende desde el nivel del mar hasta los 914 m de altitud. El clima es extremadamente húmedo, con temperaturas que varían entre los 15,6 y 48,9 ºC. La zona templada se extiende desde los 914 hasta los 1.830 m con temperaturas promedio de 16,7 a 21,1 ºC. La zona fría comprende desde los 1.830 hasta los 2.745 m. La temperatura media en la ciudad de México para los meses de enero y julio es de 12,6 y 16,1 ºC, respectivamente. La media en Monterrey para los mismos meses es de 14,4 y 27,2 ºC de temperatura.
El clima templado subhúmedo o semi-seco, tiene una temperatura media anual entre 10 y 20 ºC, precipitación anual de 600 a 1.000 mm, concentrada en un periodo de 6 a 7 meses; en altitudes entre 1.500 y 3.000 m, su distribución corresponde a la ubicación de las serranías más importantes. En estas áreas se presentan heladas todos los años. Los climas cálido-húmedo y cálido-subhúmedo, con lluvias en verano o en todo el año, con una precipitación generalmente mayor a 1.500 mm y temperatura media anual que varía entre 24 y 26 ºC, se localizan en las vertientes del golfo de México, del océano Pacífico, istmo de Tehuantepec, norte de Chiapas y península de Yucatán. En el trópico seco se desarrollan variantes de este clima, cuya extensión es la de mayor importancia en condiciones de climas cálidos extremos y precipitación muy baja, con largos periodos de sequía; su área de distribución se enmarca en los declives de las sierras Madre oriental y Madre occidental, cuencas del Balsas y del Papaloapan y algunas zonas del istmo de Tehuantepec, Chiapas y península de Yucatán. Finalmente, las zonas áridas son aquellas cuya precipitación pluvial es menor a los 350 mm anuales, con una distribución muy irregular durante la época de lluvias, donde la temperatura media anual varía entre 15 y 25 ºC. En general estas áreas se localizan a partir de los 21º 30' de latitud N.
La estación lluviosa se extiende entre mayo y octubre. A pesar de que algunas regiones del sureste de México reciben entre 990 y 3.000 mm de lluvias al año, la mayor parte del país carece de precipitaciones considerables. La precipitación promedio de las zonas templadas es menor a los 635 mm anuales, en la zona fría cerca de 460 mm y en la zona semiárida del norte 254 mm. Los promedios de precipitación anual para las ciudades de México y Monterrey son de 747 mm y 588 mm, respectivamente.
Recursos naturales
Los recursos minerales de la República Mexicana son extremadamente ricos y variados. Se encuentran casi todos los minerales conocidos, incluyendo carbón, hierro, fosfatos, uranio, plata, oro, cobre, plomo y cinc. Las reservas de petróleo y gas natural son enormes, con algunos de los depósitos más grandes del mundo localizados cerca de sus costas, en la bahía de Campeche. Los bosques y terrenos forestales, que cubren cerca del 23% del territorio, contienen algunas maderas preciosas como caoba, ébano, sándalo, cedro rojo, nogal y palo de rosa. Cerca del 13% del territorio es apropiado para la agricultura, sin embargo menos del 10% recibe lluvia suficiente para el crecimiento del cultivo sin irrigación.
Flora y fauna
Debido al amplio rango climático la flora nativa de México es extremadamente variada. El cactus, la yuca, el agave y el mezquite son abundantes en las zonas áridas del norte. La zona cálida posee una cobertura espesa con una inmensa variedad de plantas, que en algunas áreas forman densas selvas tropicales. Los árboles en estas zonas incluyen las maderas preciosas, así como cocoteros, árboles de hule o caucho, chicozapote, mameyes, ceibas, almendros, higueras y olivos. En las laderas de las montañas crecen encinos, pinos y abetos (oyameles). Existe vegetación ártica en las mayores elevaciones de México.
La fauna mexicana también varía de acuerdo a las zonas climáticas. En el norte se encuentran lobos y coyotes; en las zonas más altas de la sierra Volcánica transversal vive el teporingo o conejo de los volcanes, una especie única. Los bosques de las laderas de las montañas son habitados por ocelotes, jaguares, pecarís, venados y pumas. También hay una amplia variedad de reptiles entre los que se encuentran tortugas, iguanas, víboras de cascabel y lagartos. Las aves, tanto las marinas como las de caza, son numerosas. Los peces abundan a lo largo de las costas y de los estuarios de los ríos.
